jueves, 5 de noviembre de 1998

¿Ha vencido el hombre a dios?




Este es uno de los problemas interesantes de la época actual; la razón es sencilla: la época contemporánea vive un profundo desencanto. Desencanto del liberalismo, del pseudosocialismo, del cristianismo. El hombre actual es un ser desencantado.

Pero los períodos de desencanto son breves en comparación a aquellos en que el ser humano se deja impactar por alguna ilusión.

Hay varias razones para pensar que Dios no ha vencido al hombre, pero que el hombre tampoco lo ha vencido. Es una guerra de guerrillas en la que el hombre estratégicamente parece tener las de ganar en la afirmación total y radical de su autonomía. Procuremos desenvolver estas razones.

 

viernes, 30 de octubre de 1998

Ética, libertad y corrupción en el proceso político peruano 50-90


Este breve ensayo es un intento de aplicar la filosofía al análisis y superación de uno de los males endémicos que nos corroe, la corrupción. Y en el proceso de investigar este fenómeno dejamos las puertas abiertas para algo que entenderíamos como la impostergable necesidad de una ética y libertad de la esperanza.

Esta postura, aplicar la filosofía al análisis y superación de los problemas que nos aquejan, parte del rechazo al reduccionismo intelectualista en la filosofía que quiere que ésta sea mera apostilla de lo que los clásicos de la filosofía dijeron, quisieron decir o diciendo no dijeron. La imperiosa necesidad de ofrecer análisis de los problemas socio-espirituales de la patria nos obligan a llevar a la práctica la filosofía y nos exime de transitar el camino que denunciamos y al que renunciamos.

 

domingo, 25 de octubre de 1998

Ética y sentido de la vida


El sentido de la vida es el principal problema de la ética, esta es una idea sostenida por el Dr. Juan Abugatas [prof. de filosofía de la Universidad de San Marcos y de la de Lima] que comparto. En efecto, darle sentido a la vida es un tema crucial en la medida que direcciona el comportamiento de las personas...

Si enfrentamos la necesidad de explicarnos el sentido de la vida es porque en la práctica el sentido de la vida de carácter cristiano y liberal moderado se han visto severamente minados. Minamiento de valores que llevará una buena cantidad de años reestructurar. De esta manera se han abierto las puertas para un acentuamiento de la crisis en nuestra cultura, herida que ni el eventual retorno del liberalismo moderado podrá quizá curar.

Sobre este fondo dramático de nuestra vida social es que me plantearé reflexiones más específicas sobre el sentido de la vida. Un intento de sistematización. Es claro para nosotros que el proceso de demolición valorativa y ética efectuado por el liberalismo extremista ha minado las éticas competidoras, y sobre estos escombros es que se pueden construir nuevas posibilidades éticas, en la medida que no se acepta la vigente, es decir los valores del liberalismo extremista.

Grosso modo partiremos de otra idea para efectuar nuestra reflexión, y es la idea que el ser humano, el único ontológicamente responsable de lo que hace y no hace, tiene que asumirse autónomo de manera radical y que aquí y solo aquí cabe la realización plena de su ser. Finalmente propondremos que el sentido de la vida no existe en tanto que es una aspiración ideal que nunca llega a plasmarse concretamente.

 

viernes, 15 de mayo de 1998

Lugar de la conciencia humana en la teoría de la evolución de Charles Darwin


La idea que aquí me propongo fundamentar quiere ser clara y sencilla, a saber: la teoría de la evolución de Ch. Darwin, y en ella el lugar de la conciencia humana, implica el problema de la relación mente - cuerpo. Esto abre una visión más objetiva del hombre y, a su vez, aclara su horizonte ontológico cara al futuro.

El tema de la evolución es bastante amplio, aquí hemos procurado restringir la teoría de la evolución Ch. Darwin al proceso específico de lo humano. Esta teoría abre las puertas a un nuevo paradigma, contrario al divinista, que es profundizado actualmente desde el punto de vista de la neurociencia. Tanto en la época de Darwin como en la actual la teoría de la evolución no se pretende una teoría explicalo-todo. Darwin mismo entrevió la limitación de su teoría al aplicarlo a la sociedad. No es errado pensar que los seguidores de Darwin, en algún grado, hayan proyectado esta falsa imagen de su teoría, teoría explicalo-todo, con el consiguiente rechazo de algunos pensadores destacados, F. Nietzsche por ejemplo. Otro punto es el que pasamos a ver sobre la teoría de la evolución de Ch. Darwin.

Como queda explicado en el material presente la teoría de la evolución pretende explicar algo distinto a la idea incorrecta de que la evolución debe dar cuenta de los mecanismo y operaciones mentales específicos del ser humano.No es este el problema que se plantea el inglés. La parte II del presente trabajo ubica el problema.

Hemos dejado de lado un importante y muy actual problema, concierne a nuestra capacidad de intervenir en la evolución gracias a los avances de algunas importantes ciencias, la principal la genética. La razón nos parece simple: los resultados sobre el genoma humano no son completos. Detrás de los resultados de este proyecto se vislumbra el problema siguiente: cuál es la incidencia de lo genético sobre lo social, y así como existe una teoría matemática que explica el proceso de lo genético para las especies, quizá se necesite una teoría matemática apropiada para aplicarlo a la relación entre genética y sociedad. El problema de modificar a voluntad el proceso de la evolución resulta un problema fascinante en este horizonte.